viernes, 19 de agosto de 2011

LÍNEA DE BAJO COSTE (RESEÑA DE KOPI LUWAK)


Al final nos hemos decidido a dejar el entorno de la Playa de las Canteras y nos hemos buscado uno de esos vuelos de bajo costo para acercarnos a la España continental por unos días. No sé si es porque el Papa anda por ahí, convocando a fieles e infieles, o que el “ferragosto” mediterráneo hace de imán a los canarios ansiosos de calores mesetarios, pero lo cierto es que los precios de los pasajes de última hora para Madrid andan por alturas estratosféricas.
Como quiera que no andamos muy boyantes, hemos decidido meternos en una compañía de esas “low cost”. Los billetes nos han costado una décima parte de lo que pedían Iberia, Spanair o Air Europa, pero a cambio hemos renunciado a llevar maletas facturadas y aceptar unas condiciones mezquinas a cambio de un precio de vuelo barato.
A la hora de imprimir las tarjetas de embarque (que el usuario ha de imprimir en su casa si no quiere pagar un sobreprecio de casi el cuarenta por ciento del valor del pasaje) nos hemos enfrentado a un sistema automatizado de lentitudes y torpezas exasperantes. Además hay que leerse -con un ejercicio de presbicia- con lupa la letra menuda de las condiciones.
Mientras redacto esta entrada en el blog, también ando a la espera de una reseña sobre Kopi Luwak en en periódico Canarias7. Mi editor, Jorge Liria, me ha remitido un email de esos que ahora puedo leer en el teléfono móvil, diciéndome que alguien de la redacción del periódico, a quien le había remitido la novela hace más de un mes, iba a hacer alguna mención en su columna habitual, cual línea de bajo coste.
Llevo dos días comprando la edición impresa por ver si salía publicada, en vano. Quizás salga durante el fin de semana y ,entonces, no tendré certeza de poder verlo. Aviso desde aquí a los lectores de este blog de estos hechos de última hora mientras preparamos unas mochilitas de excursionista dominguero para acercarnos por los madriles y hasta el Cantábrico, si las líneas de bajo coste, los hados y las guaguas nos lo permiten.

2 comentarios:

cosas de poca importancia dijo...

Disiento, me encantan las Low cost esas; personal joven, dinámico y con mala leche. Me aburren ya esas azafatas de Iberia, y sus compañeros en general, que se parecen al torito ratón por longevidad, reviros y tablas.

Espero que disfrutéis de la Meseta y de las costas del Norte como procede a vosotros que sabéis saborear lo bueno; estaremos atentos al periódico.

Antonio Cabrera Cruz dijo...

Amigo de "cosas de poca importancia",
Te daría razones (sindicales y técnicas) para rebatir tu comentario; pero no me siento legitimado después de meternos en la dichosa "low cost".
Así que nos vamos volando hacia la Meseta (a la que daremos recuerdos tuyos cruzando el Duero) hasta llegar al Mar de los Cántabros y los boquerones que han llegado hasta Canarias para ser llamados longorones, gracias a la veda de anchoa.