sábado, 30 de junio de 2012

NÚMEROS Y CIFRAS(*)


Este blog que están leyendo en este momento está a punto de registrar un hecho extraordinario: alguno de ustedes tendrá el honor de ser el visitante número 4000.
A pesar de mi escepticismo inicial este cuaderno de bitácora mantiene un pequeño caudal de fieles lectores que han ido sumando poco a poco hasta llegar al cuarto milésimo ("milenio").
Me gustaría celebrarlo como se merece, aunque no puedo llegar a los niveles de “generosidad” que ha mostrado Hugo Chávez premiando a su seguidora de Twitter número tres millones con una nueva vivienda. La joven Natalia Valdivieso de 19 años no pudo mucho menos que exclamar: “Este es el día más feliz de mi vida”.
Mientras la hipoteca que me vincula a una de esas cajas endeudadas no se cancele, lo más que podría hacer es invitar a esos amigos que me siguen por esta blogosfera a alguna cañita con tapa.
Hablando de números y blogosfera, el 4 de junio ocurrió un hecho casi cabalístico en el índice bursátil de Shanghai, el “Shanghai Composite Index”, el más importante de China, cayó exactamente 64.89 puntos.
Esa cifra, aparentemente inocua, coincidió para el buen observador, exégeta de casualidades, con la fecha del 4 de junio de 1989, cuando las autoridades chinas pusieron un fin a las “protestas de la plaza de Tiananmen” de forma violenta.
La blogosfera china rápidamente interpretó que la caída de índice bursátil era una señal más allá del significado económico del asunto, llegándose a aludir a intervención divina. Las autoridades chinas impusieron de forma rápida una censura que bloqueó cualquier búsqueda que llevara palabras como “stock market”, “Shanghai Composite Index”, “Shanghai stock market” y cualquier palabra que pudiera conducir al navegante a los trágico hechos de Tiananmen.
Los chinos –irónicamente para un país comunista y ateo- son extremadamente supersticiosos y adeptos a la numerología, llegando a comenzar los juegos olímpicos de Pekín a la 8:08 de la tarde del 8 de agosto de 2008.
Quien esto escribe no es adepto sino a su esposa, pero confiesa que a veces ha buscado un número de lotería que coincida con la matrícula de su SEAT 600, en vano, como todos ustedes se pueden imaginar.
No obstante, el número cuatro mil me gusta; me gusta tanto –además- porque varios de mis perros se han llamado “Cuatro” y si pudiera saber quien será el afortunado que pique en este blog en ese número lo invitaría a la cañita prometida.
(*) Los datos que no conciernen a mi perro ni a mi coche están tomados del número 24 de la revista TIME de este año de las medusas de 2012.

5 comentarios:

Cachito mio dijo...

pues aunque no he sido el visitante cuatro mil, ( he sido el 4017), me gusta visitarte de vez en cuando.
besos
lupe

Cachito mio dijo...

pues aunque no he sido el visitante cuatro mil, ( he sido el 4017), me gusta visitarte de vez en cuando.
besos
lupe

Joaquín Nieto Reguera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Joaquín Nieto Reguera dijo...

Vale por dos cañas y respectivas tapas en el Motor Grande o en casa de Juan el Boya en El Pajar. Abrí para leer y saltó el 4024, tampoco está feo.

Antonio Cabrera Cruz dijo...

Lupe, Joaquín: Muchas gracias por intentarlo. Sólo hace falta concretar fecha para la cervecita.
A ver si llega pronto el quinto milésimo para extender la fiesta. Un abrazo.